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sábado, 20 de agosto de 2011

Balrogs


Los espíritus Maiar más terribles de entre aquellos que se convirtieron en servidores de Melkor, el Enemigo Oscuro, fueron los que se transformaron en demonios. En el idioma de los Altos Elfos se los llamaba los valaraukar, pero en la Tierra Media los denominaban balrogs, los «demonios de poder». De todos los siervos de Melkor, ni siquiera los dragones eran tan poderosos. Enormes y pesados, los balrogs eran demonios de aspecto humanoide, con crines de fuego, astutos y muy inteligentes. Los pocos que vivieron para contar un encuentro con uno de estos seres los describen como un conjunto de llamas y sombras enormes y cambiantes, "sombras aladas", viscosos con miembros con el poder constrictor de la mayor de las serpientes. El arma principal del balrog era el látigo de fuego de múltiples colas y, aunque también llevaban la maza, el hacha y la espada flamígera, era el látigo lo que más temían sus enemigos.


Esta arma era tan terrible que el vasto mal de Ungoliant, la Gran Araña que ni siquiera los Valar pudieron destruir, fue expulsado del reino de Melkor por sus feroces latigazos. El más infame de la raza de los balrogs era Gothmog, Señor de los balrogs y Gran Capitán de Angband. En las Guerras de Beleriand fueron tres los grandes señores elfos que cayeron bajo su látigo y su negra hacha.
En cada uno de los alzamientos de Melkor y en cada una de sus batallas, los balrogs se encontraban entre sus principales campeones, y así, cuando el holocausto de la Guerra de la Ira puso fin para siempre al reino de Melkor, también acabó casi por completo con los balrogs como raza. Se cuenta que algunos huyeron de aquella última batalla y se enterraron en lo más profundo de las montañas, pero transcurridos muchos miles de años nada más se supo de aquellos malvados seres y la mayor parte de la gente creyó que los demonios habían abandonado la Tierra para siempre.

Sin embargo, durante la Tercera Edad del Sol, los enanos que minaban en MoriasMoria cada vez a mayor profundidad, liberaron accidentalmente a un demonio sepultado. Una vez libre, el Balrog mató a dos reyes enanos y, reuniendo a orcos orcos y trolls para que lo ayudaran, expulsó a los enanos para siempre de Moria. Su dominio no se vio cuestionado durante diez siglos, hasta que fue arrojado desde lo alto del pico de Zirak-zigil por el Mago Gandalf, después de la Batalla en el Puente de Khazad-dûm.

viernes, 12 de junio de 2009

Orcos


Son humanoides de largos brazos y piernas arqueadas, figura encorvada, con piel entre grisácea y verde, hocico y dientes caninos muy desarrollados. Miden entre 1.6 y 1.8 metros y suelen vivir unos 40 años. Son seres de las montañas que viven de la caza y de los saqueos que practican a sus enemigos. Los orcos son carnívoros y pueden llegar a practicar canibalismo. Su sociedad está formada por distintas razas, siendo las más débiles esclavas de las fuertes.
Una de sus habilidades es la minería, además suelen ser buenos herreros de armas.
Son seres nocturnos que suelen verse debilitados, incluso moralmente, por la luz del sol. Han desarrollado una especial capacidad de visión nocturna, lo que les permite atacar por sorpresa en la noche.
Un orco es un ser que a menudo se deja llevar por el odio, y prefiere guerrear a usar una buena táctica. Aunque se sabe de razas superiores de orcos que han conseguido mantener guerras durante años gracias a sus excelentes estrategias
Son enemigos, entre otros, de los
elfos y de los humanos, pero también lo son de otras muchas razas. Aunque se alíen con otros seres, no suelen ser leales.
Las principales razas de orcos son:
Orogs.Son orcos de élite, procedentes de una mezcla entre orcos y ogros. Su altura es mayor (2 metros) que la de los orcos comunes, y suelen ser guerreros altamente disciplinados, por lo que van a ir encabezando el ejército orco.
Semiorcos.Son una mezcla de orcos con otros humanoides como goblins, humanos... Forman una serie de razas mestizas, que tienen sus propias creencias y adoran a sus propios dioses. Además alardean de sus características humanas, como la superior habilidad.


jueves, 29 de enero de 2009

Hobbit


Los hobbits son una raza de seres antropomorfos que pertenece al legendarium del escritor británico J. R. R. Tolkien. Su historia se narra principalmente en la novela El Señor de los Anillos, especialmente en el prólogo, que está dedicado a ellos y a la tierra donde vivían, la Comarca. No obstante, su primera aparición fue en El hobbit y también son nombrados en El Silmarillion.
Están emparentados con los
hombres y se caracterizan por su baja estatura, la abundante vellosidad que les crece en el empeine de los pies, las orejas algo puntiagudas y una figura normalmente rolliza. Antes de llegar a la Comarca a mediados de la Tercera Edad del Sol, los hobbits vivían en los valles del río Anduin y se dividían en tres ramas: Albos, Fuertes y Pelosos. Enamorados de su nueva tierra, dieron cada vez menos importancia a los asuntos del exterior y vivieron en paz hasta que durante la Guerra del Anillo el mago Saruman invadió la Comarca. La principal influencia que J. R. R. Tolkien tomó a la hora de crear la raza hobbit fue el libro infantil de E.A. Wyke-Smith, El maravilloso país de los snergs, donde aparecen unas criaturas similares a ellos llamadas snergs. No obstante y aunque en un principio el autor no tenía intención de desarrollar más la idea de los hobbits, el éxito que supuso El hobbit hizo que su editor Stanley Unwin le pidiera una continuación y él comenzara a escribir El Señor de los Anillos, a raíz de cuya composición fue surgiendo la

Los hobbits están emparentados con los hombres, de tal forma que tienen un origen común y podrían ser considerados como una rama pigmea de esta raza.
Es en verdad evidente que a pesar de un alejamiento posterior, los hobbits son parientes nuestros: están mas cerca de nosotros que de los elfos y aún que los mismos Enanos. Antiguamente hablaban las lenguas de los hombres, adaptadas a su propia modalidad, y tenían casi las mismas preferencias y aversiones que los hombres. Más ahora es imposible descubrir en que consiste nuestra relación con ellos. El origen de los hobbits viene desde muy atrás, de los Días Antiguos, ya perdidos y olvidados.
Prólogo de El Señor de los Anillos, J. R. R. Tolkien.
La principal característica física que distingue a los hobbits es su baja estatura, situándose ésta entre los sesenta y cientoveinte
centímetros. A causa su talla cercana al metro, aproximadamente la mitad de la estatura de los númenóreanos, son llamados también por ellos y por los hombres de Gondor Medianos (Halfling en el original inglés) o Periannath en sindarin. Otras características físicas peculiares que los distinguen son la abundante vellosidad que les crece en el empeine de los pies, la carencia de barba, el pelo rizado y generalmente de color castaño, y las orejas algo puntiagudas, sin llegar a ser como las de los elfos.
Suelen tener también una figura rolliza, con la cara redonda y barriga, a causa de su afición a la comida, la bebida y una vida más bien sedentaria. Su
alimentación se basa en seis comidas diarias de cantidades abundantes. Les gusta especialmente la cerveza y fumar en pipa, un arte que, según el legendarium de Tolkien, ellos mismos crearon y transmitieron más tarde a los hombres de la Tierra Media.
Los hobbits no necesitan usar
zapatos, pues sus fuertes pies tienen una suela de piel natural que les protege. Son hábiles con las manos y se dedicaban especialmente a la agricultura, debido a la abundancia y fertilidad de la Comarca. Antes de habitar dichas tierras, los hobbits solían hablar las lenguas que usaban los hombres con los que habían entrado en contacto en algún momento. Sin embargo, tras iniciar su viaje por Eriador, adoptaron la Lengua Común, aprendida de los dúnedain, aunque conservaron palabras de una lengua anterior que era muy parecida al rohírrico.
Suelen vivir en agujeros que construyen en el suelo y que equipan como cualquier casa normal. Dependiendo de la riqueza de la familia, la casa puede tener una, varias o ninguna ventana, siendo éstas siempre redondas, al igual que la puerta. Los hobbits más ricos construyen versiones más lujosas de estos agujeros, llamadas
smials, que eran como túneles ramificados. Entre los más importantes están Bolsón Cerrado (en Hobbiton) y Casa Brandi (en Gamoburgo). No obstante, los hobbits también construían casas sobre el nivel del suelo, aunque eran poco usadas y generalmente servían como cobertizos.
Los hobbits se caracterizan además por su naturaleza amigable y pacífica, y detestan las guerras. No suelen usar las armas para sus utilidades normales, ya que las consideran más como adornos para sus casas o simplemente como objetos inservibles, de los cuales suelen acumular muchos, no solo armas, debido a la cantidad de regalos que se hacen entre ellos. En
Cavada Grande había un museo dedicado especialmente a estos objetos, llamado el Hogar de los Mathoms.

Distintas ramas

Cuando los hobbits vivían en los valles del Anduin, ya había tres ramas conviviendo, cada una con distintas características:
Albos: eran el grupo menos numeroso y se caracterizaban por tener la piel y los cabellos claros, por su mayor altura y por su delgadez. Les gustaban mucho los árboles y los bosques, lo que hacía que prefirieran la caza a la agricultura y que se llevaran bien con los Elfos. Eran hábiles con el lenguaje y se les daba bien el canto. A finales de la Tercera Edad del Sol, familias como los
Tuk, los Brandigamo y los Bolger, tenían sangre alba.
Pelosos: eran el grupo más numeroso y se caracterizaban por tener la piel más oscura y un cuerpo más pequeño y delgado. Les gustaban las tierras altas y las colinas, por lo que siempre vivieron en cuevas y túneles, siendo buenos amigos de los
Enanos.
Fuertes: se caracterizaban por ser, como su nombre indica, los más fuertes y de constitución corporal más sólida. Tenían los pies y las manos más grandes y eran los únicos que tenían algún rastro de barba, aunque no solía pasar de un poco de pelo en la barbilla. Les gustaban las llanuras y las orillas de los ríos.
Las tres ramas se separaron cuando entraron en Eriador y más tarde acabaron por reunirse de nuevo en la Comarca, mezclándose y haciendo menos visibles éstas diferencias, aunque todavía se podían apreciar en algunos de ellos a finales de la Tercera Edad.

Etimología
El nombre que los hobbits se dan a sí mismos en
oestron, la Lengua Común de la Tierra Media, es kuduk, una contracción de la forma más antigua kud-dukan, que significa «moradores de agujeros» y que se conserva en rohírrico, la lengua de Rohan que Tolkien representó mediante el anglosajón y con la que los hobbits entraron en contacto en tiempos pasados.La Lengua Común está representada mediante el inglés moderno y por eso se usa el término hobbit, una posible forma desgastada de la palabra anglosajona holbytla, que también significa «morador de agujeros».

Historia
El origen de los hobbits se encuentra en los
Días Antiguos. Sin embargo, se sabe muy poco de su historia hasta la Tercera Edad del Sol, salvo que Albos, Fuertes y Pelosos convivieron juntos en los Valles del Anduin y allí entraron en contacto con los Éothéod, los antepasados de los Rohirrim, adoptando de ellos algunas costumbres y su lengua. En el año 1050 TE, el aumento en el número de Hombres del Este, que estaban preparando su ataque contra Gondor, y la aparición de una sombra en el Gran Bosque Verde, que no era otra cosa que Sauron, precipitaron la marcha de los Hobbits hacia Eriador, para lo cual atravesaron las Montañas Nubladas y allí las distintas ramas se separaron.
Los Pelosos fueron los primeros en llegar a Eriador, estableciéndose en las tierras cercanas a
Amon Sûl, la Cima de los Vientos. Cien años después lo harían los Albos, de los cuales muchos acabaron mezclándose con los Pelosos y otros llegaron al pueblo de Bree años más tarde. Los Fuertes, que habían vivido muchos años a orillas del río Anduin, llegaron a El Ángulo y algunos siguieron hasta las Tierras Brunas, aunque más tarde regresaron con los demás. Sin embargo, un pequeño grupo de Fuertes se quedó en los Campos Gladios y dos de sus descendientes tendrían una notable importancia en acontecimientos posteriores de la historia de la Tierra Media, Déagol y su primo Sméagol (más tarde conocido como Gollum), que descubrieron el Anillo Único en las profundidades del Anduin.






En el año 1601 T.E., los hermanos albos Marcho y Blanco, que habitaban en Bree, obtuvieron del rey Argeleb II de Arthedain el permiso oficial para que los Hobbits colonizaran unas tierras despobladas situadas en el centro de Eriador y que hasta entonces se usaban como cotos de caza para el rey. Argeleb II puso tres condiciones a esta concesión: que reconocieran la majestad del rey, que ayudaran a los mensajeros y que mantuvieran en buen estado los puentes y caminos de sus nuevas tierras, a las que bautizaron con el nombre la Comarca.
En el año 1630 T.E., los Fuertes se trasladaron a la Comarca y se establecieron en su mayoría en la Cuaderna del Sur y en la del Este. Reunidos de nuevo, los Hobbits se enamoraron de su nueva tierra y dieron cada vez menos importancia a los asuntos de fuera de sus fronteras, saliendo escasamente de ellas. Tras la caída de Arthedain, los jefes de las distintas familias hobbit eligieron a un gobernante, al que llamaron
Thain, como representante del rey hasta que éste regresara.
Los hobbits vivieron en paz durante más de un milenio, protegidos por los
Dúnedain del Norte. Sin embargo, durante la Guerra del Anillo, acontecida a finales de la Tercera Edad, el mago Saruman invadió la Comarca e inició su industrialización, llevando a una miseria general a los Hobbits y destruyendo su tierra. Poco después, Frodo Bolsón, Samsagaz Gamyi, Meriadoc Brandigamo y Peregrin Tuk condujeron a la batalla a una tropa de Hobbits y lograron liberar la Comarca con la victoria en la llamada Batalla de Delagua, restaurando de nuevo la paz. Los Hobbits arreglaron todos los daños de la Comarca y el año 3020 T.E. fue el más próspero para ellos.

Hobbits destacados


Bilbo Bolsón: Portador del Anillo y protagonista de El hobbit, novela en la que Bilbo se embarca en una aventura junto al mago Gandalf y a una compañía de doce enanos encabezados por Thorin Escudo de Roble. En ella encuentra el Anillo Único del Señor Oscuro Sauron, entorno a cuya destrucción se desarrolla El Señor de los Anillos.
Frodo Bolsón: Portador del Anillo y protagonista de El Señor de los Anillos. Sobrino de Bilbo, éste le deja el Anillo en herencia y acabaría siendo el encargado de su destrucción tras la celebración del Concilio de Elrond.
Samsagaz "Sam" Gamyi: jardinero y amigo de Frodo, uno de los nueve miembros de la Compañía del Anillo y el único que llegó junto al Portador al monte Orodruin para destruir el Anillo. Después de la Guerra del Anillo fue reelegido alcalde de la Comarca siete veces.
Meriadoc "Merry" Brandigamo: amigo de Frodo y uno de los nueve miembros de la Compañía del Anillo. Separado del resto del grupo junto a su fiel amigo Pippin, combate en la Guerra del Anillo y posteriormente es nombrado Señor de Los Gamos.
Peregrin "Pippin" Tuk: amigo de Frodo y uno de los nueve miembros de la Compañía del Anillo. Separado del resto del grupo junto a su fiel amigo Merry, combate en la Guerra del Anillo y posteriormente es nombrado Thain de la Comarca.
Sméagol/Gollum: es un antiguo hobbit corrompido por el Anillo Único, que guía a Frodo y a Sam hasta Mordor.
Marcho y Blanco: dos hermanos Albos, fundadores de la Comarca.
Tobold Corneta: descubridor y agricultor original de la hierba para pipa en la Tierra Media.
Bandobras Tuk: dirigente de los hobbits en una de las dos únicas batallas libradas en la Comarca, la Batalla de los Campos Verdes.


El libro

El hobbit es una novela del filólogo y escritor británico John Ronald Reuel Tolkien. Escrita entre finales de los años 20 y principios de los 30 con el objetivo de divertir a sus hijos pequeños,[1] esta obra de fantasía publicada el 21 de septiembre de 1937, fue la primera que exploraba el universo mitológico creado por Tolkien y que más tarde se encargarían de definir El Señor de los Anillos y El Silmarillion.
La obra narra la historia del
hobbit Bilbo Bolsón, que junto con el mago Gandalf y un grupo de enanos, vivirá una aventura en busca de un tesoro custodiado por un dragón.
Debido al éxito y buena crítica que tuvo la novela, los editores pidieron a Tolkien una continuación. Bautizada como El Señor de los Anillos, su cambio a un tono alejado del infantil provocó que El hobbit tuviera que ser modificado ligeramente para que ambas historias coincidieran mejor. Además, la novela ha sido adaptada a la
radio y se ha hecho una película sobre ella para televisión y otra que se encuentra en desarrollo para el cine. También se han creado varios videojuegos.



El reino enano de Erebor fue fundado en el año 1999 de la Tercera Edad del Sol por el rey Thráin I, quien acababa de huir con parte de su pueblo de Khazad-dûm, también llamada Moria, tras la aparición de un balrog. Siete siglos después, el dragón Smaug llegó a Erebor y, tras expulsar a los enanos, se apoderó del tesoro que éstos habían acumulado.
En 2463 T.E. algunos hobbits de la rama de los
Fuertes vivían en los Campos Gladios, donde milenios atrás el rey Isildur de Arnor fue asesinado por los orcos y el Anillo Único del Señor Oscuro Sauron se hundió en el río Anduin. Sméagol y su primo Déagol se encontraban pescando en el río cuando éste último encontró el Anillo. Su poder despertó la codicia de Sméagol, que asesinó a su primo para arrebatárselo y, al ser desterrado por su pueblo, vagó hasta llegar a las Montañas Nubladas. Allí el poder del Anillo le corrompió, alargando su vida más allá de lo natural y convirtiéndole en una criatura que pasó a ser conocida como Gollum.
Cien años antes de los hechos narrados en la novela, el por entonces rey de los enanos,
Thráin II, decidió regresar a Erebor. No obstante, fue apresado durante el viaje por los siervos de Sauron y le llevaron a la fortaleza de Dol Guldur, donde le arrebataron el último de los siete Anillos de los Enanos. Pocos años después el mago Gandalf entró en Dol Guldur y descubrió que Sauron había recuperado sus fuerzas de nuevo y que estaba reuniendo todos los anillos de poder. Encontró también allí a Thráin y éste le dio la llave de Erebor antes de morir. Gandalf se reunió entonces con el Concilio Blanco e intentó convencer a los miembros para que atacaran Dol Guldur, pero Saruman, líder del concilio, se opuso y comenzó a buscar por su cuenta el Anillo Único en los Campos Gladios.


La Colina de Hobbiton, donde se encuentra la casa de Bilbo Bolsón.
La historia comienza un día en el que el hobbit Bilbo Bolsón, habitante de
la Comarca, recibe la inesperada visita del mago Gandalf y de una compañía de enanos, liderada por Thorin Escudo de roble, entre los que estaban Balin, Glóin, Bifur, Bofur, Ori, Bombur, Dwalin, Dori, Nori, Óin, Kili y Fili. Los enanos necesitaban un miembro más en el grupo, un saqueador experto, para poder llevar a cabo su plan: alcanzar la Montaña Solitaria, derrotar al dragón Smaug y recuperar el Reino bajo la Montaña y su tesoro. Gandalf les había recomendado para esta misión a Bilbo y de esta forma el hobbit se ve envuelto en la aventura.
De camino a las Montañas Nubladas, la compañía entró en el
Bosque de los Trolls. Allí se encontraron con un grupo de tres trolls, de los que se libraron gracias a la astucia de Gandalf, que les distrajo hasta que llegó el amanecer y se convirtieron en piedra. En la guarida de los trolls, la compañía encontró unas espadas del antiguo reino élfico de Gondolin: Thorin cogió a Orcrist, la espada de Ecthelion, capitán de la ciudad, y Gandalf a Glamdring, la espada que pertenecía al rey Turgon, y le dio a Bilbo una daga (aunque él podía usarla como espada) a la que llamó Dardo. Poco después, llegaron a Rivendel, la tierra gobernada por el medio elfo Elrond, quien les ayudó a descifrar el mapa del tesoro de Smaug y las inscripciones de runas que tenían las espadas.
Ya en las Montañas Nubladas, una tormenta les obligó a resguardarse y fueron a parar a una caverna llena de
trasgos, que les persiguieron, haciendo que Bilbo se perdiese. Tras encontrar un misterioso anillo, el hobbit llegó a la orilla de un lago subterráneo, donde vivía una criatura llamada Gollum. Éste le desafió al juego de los acertijos y en el caso de que ganara, se comería a Bilbo, y si no, guiaría al hobbit hasta la salida. Tras perder, Gollum se negó a cumplir su promesa y fue en busca de su anillo para matar a Bilbo, pero éste había descubierto que la joya le volvía invisible cuando se la ponía y gracias a ello logró escapar y reunirse con sus compañeros. De nuevo un grupo de trasgos y huargos les persiguieron, pero gracias a que las águilas gigantes les rescataron, consiguieron huir.
Habiendo descendido ya de las montañas, la compañía llegó a la casa de
Beorn, un hombre con la capacidad de convertirse en oso. Éste les presta armas y ponis para que pudieran llegar al Bosque Negro. Una vez allí, Gandalf tuvo que dejarlos por un tiempo. Dos veces fueron apresados los enanos, una por las arañas gigantes y otra por los elfos del bosque, gobernados por el rey Thranduil, pero Bilbo, que escapó haciéndose invisible con el anillo, logró rescatarles.
La compañía llegó por fin a
Esgaroth, la Ciudad del Lago, desde donde se encaminaron hacia la Montaña Solitaria. Una vez allí, Bilbo logró entrar a la guarida de Smaug gracias al anillo y se llevó una copa. El dragón, creyendo que los hombres del lago fueron los ladrones de la copa, se dirigió a la ciudad dispuesto a destruirla, pero Bardo, príncipe de la Ciudad de Valle, logró matarle al clavarle una flecha en la única parte de su vientre que no estaba cubierta de piedras preciosas.
La muerte de Smaug provocó una batalla por la pertenencia del tesoro entre hombres, elfos y enanos, pero la llegada de un ejército de trasgos y huargos les hizo unirse contra ellos en la que se llamó la
Batalla de los Cinco Ejércitos. Cuando la batalla parecía perdida, aparecieron las águilas y Beorn, quien mató al jefe de los trasgos, Bolgo, haciendo que su ejército se dispersara y fuera destruido. A pesar de la victoria, Thorin y sus sobrinos Fili y Kili, murieron. Los distintos pueblos se repartieron el tesoro y Bilbo regresó a su casa con una pequeña parte y con el anillo.






sábado, 20 de diciembre de 2008

Ents






Seres arbóreos de la Tierra Media de Tolkien, también llamados pastores de árboles, son seres calmados, y pacíficos.




Obras en la que aparecen
El señor de los anillos
El silmarillion





Los Ents en la Mitología



El roblón
Esta es la leyenda sobre un roble inmenso, que absorbió a una joven que se había recostado en su tronco. Los dos juntos formaron por arte de magia un ser descomunal, que era un árbol con forma humana. Brazos de ramas, piernas de tronco, todo como un Ent. Cuenta la leyenda que destrozaba todo lo que veía y mataba a todo el mundo. Así que unos campesinos lo incendiaron.





Ginebreda
Es una ogresa catalana que vive en una gruta, pero su cuerpo es de palo y musgo, como los árboles. Sus brazos eran como ramas. Tenía un muy mal humor, y descargaba su furia con los chicos traviesos, a los que le daba una buena zurra en la cola, jeje. Y dicen que te picaba tanto que el escozor te duraba siete semanas.





'Ovidio' cuenta esta leyenda:
Cuenta que el dios griego Apolo perseguía a la doncella Dafne, hija del río Peneo. La perseguía porque ella era sumamente hermosa y Apolo se había enamorado. La persigue por todos lados, y la doncella corre con todas sus fuerzas y velocidad, perdiendo sus ropas.
Cito la parte que nos atañe textualmente: "Ya no tenía fuerza y pálida de terror y completamente deshecha por el cansancio de su rápida fuga, viendo cerca las aguas del río, su padre, gritó: '¡Oh, Padre, ayúdame! Si tus aguas aposentan la divinidad, cambia y destruye esta belleza con la cual he atraído demasiado.' Apenas había hablado cuando un entumecimiento se apoderó de sus miembros y sus costados suaves se cubrieron con una delgada corteza. Su cabello se convirtió en hojas y sus brazos en ramas. Sus pies, hasta ahora tan suaves, se convirtieron en nudosas raíces, y su cabeza no era ya sino la copa de un árbol. Sólo quedó su fulgurante belleza."
Es gracioso cómo lo que pierde Dafne no es la belleza, como le pide a su padre, sino que cambia de forma. Pero esto no disuade a Apolo, que toma a ese árbol como favorito. Lo denomina laurel y lo recomienda para las coronas de los victoriosos







Los Ents o Pastores de Árboles.





Estos seres cuyo nombre significa “Gigante” en inglés antiguo, son una creación propia de Tolkien y según los Anales de Arda eran tan antiguos como los elfos ya que despertaron en el mismo momento en que lo hicieron los primeros Hijos de Ilúvatar. Ya en la conversación entre Yavanna y Manwë había quedado claro que los Pastores de Árboles serían los encargados de proteger a los olvar (seres vivos que poseen raíces y no se mueven) y que serían muy fuertes y resistentes. Y en realidad los Ents eran en la Tercera Edad los seres vivos más fuertes de toda la Tierra Media, aunque ya su número disminuía a gran velocidad por la no existencia de las Ent-mujeres. En el caso de los Ents, Tolkien redime la figura del árbol y lo pone a pelear por su vida con toda la fuerza que podemos imaginar guarda un poderoso tronco centenario. Los Ents ante todo odian a los que hacen daño a los bosques, y por eso es que Bárbol, un ser antiguo que había vivido las Tres Edades del Sol y anteriormente parte de la de los Dos Árboles, que había sufrido la amarga experiencia de ver el mal infundido por Melkor y el hundimiento de Beleriand, y que en un inicio no quería entrar en una nueva lucha abierta que podría significar el fin de los Pastores de Árboles; al ver la destrucción causada por Saruman en Isengard toma el liderazgo de la marcha de los Ents, que anegan la región demostrando como la naturaleza a veces puede cobrarse terriblemente todo el daño que le han infligido. Y es que los árboles, sean Ents, pilares del mundo, deidades disfrazadas de corteza y savia, o simples bonsáis en una maceta de nuestro balcón, son así: seres sublimes como no hay otros, organismos que permiten que otras vidas se aposenten en ellos y que ayudan a que nuestro entorno sea más respirable. Por todo eso, la próxima vez que te acerques a un árbol, escucha… y posiblemente oirás su voz.






jueves, 18 de diciembre de 2008

Los enanos de Tolkien






Los enanos son descendientes de los Siete Padres, los señores primeros, creados a partir de la tierra por el Vala Aulë. El es el Herrero de los Valar, el creador de las montañas, llamado Mahal por los enanos.
Fueron creados primero pero Eru obligó a su siervo Aulë a destruirlos pues se salía del esquema de la canción original. Pero en el momento de la ejecución sintió piedad por estos pequeños seres y les perdonó la vida, con la condición de que no despertasen sobre Arda hasta que lo hiciesen los elfos. Después de su nacimento, los Siete Reyes formaron tribus basadas en su linaje y se separaron, diseminandose por toda Tierra Media. A pesar de la separación se mantuvieron en contacto y se han ganado una reputación universal de aspereza, sentido práctico y lealtad a toda prueba.
Son magníficos mineros y artesanos, y no tienen igual en el trabajo de la piedra.Viven en tierras altas y rocosas, y en las profundas cavernas de las montañas, forman grupos cerrados y prefieren las ciudades subterráneas que suelen estar excavadas en abruptas colinas o en montañas. Los enanos creen que cada linaje tiene un espíritu común que impregna y une a todos sus miembros. Veneran a sus antepasados por encima de todo, veneración tan solo superada por la que sienten por Aulë, su creador.
Son monógamos aunque sólo un tercio de la raza son mujeres. Bajos, rechonchos, fuertes y robustos. Cabellos negros, rojos o marrón oscuro, siempre largos y con barba (a veces trenzada). Suelen llevar vestidos pesados con capa y capucha. Sobrios, tranquilos, desconfiados y a veces codiciosos llegan a vivir 400 años. Sus guerreros son valientes y nunca se hechan atrás. Se caracterizan por un gran sentido del honor, recompensaban al amigo y castigaban al enemigo siempre en su justa medida.Entre ellos se respetan y se tratan como hermanos, pero a las otras razas las desprecian considerandolas inferiores. Guardan un especial desprecio a los Orcos, Huargos y dragones. No podemos olvidar su gran desconfianza de Magos y elfos.







viernes, 10 de octubre de 2008

Los elfos de Tolkien II

ELFOS II: LOS ELFOS DE TOLKIEN


Los elfos de Tolkien, cuya imagen, algo distinta de los elfos originales, pertenecientes a la mitologóa nórdica, es la que se mantiene hoy en día , merecen un apartado propio dentro de los "Elfos"(generalizadamente).
En el mismo momento en que Valië Varda, Señora de los Cielos, volvió a encender nuevas y brillantes estrellas en el firmamento para estorbar las tinieblas de Melkor, despertaron junto al lago de Cuiviénen (el "agua del despertar"), los primeros hijos de Eru.
Como lo primero que vieron fueron las estrellas, estas son lo que más aman sobre todas las cosas, y veneran a Varda, llamándola Elbereth ("señora de las estrellas").
Y cuando la nueva luz penetró en los ojos de los elfos en aquel momento del despertar, permaneció allí, de modo que desde entonces brilló siempre en sus ojos.



Así pues, Eru, "el único", a quien los nacidos en la Tierra Media conocen como Ilúvatar, creó la raza más hermosa y más sabia que ha existido jamás.
Ilúvatar declaró que los elfos tendrían y crearían más belleza que cualquier otra criatura de la Tierra y que experimentarían la más sublime felicidad y la más profunda aflicción.

Serían inmortales, y siempre jóvenes, de modo que vivirían mientras viviera la Tierra. No conocerían jamás la enfermedad, pero sus cuerpos serían en sustancia como la Tierra y podrían ser destruídos, por la acción del fuego, o del acero en la guerra, ser asesinados o incluso morir de pena.

Su tamaño es más o menos el mismo que el de los hombres, quienes todavía no habían sido creados, pero serían más fuertes en cuerpo y espíritu y no se debilitarían con la edad, sino que se harían más abios y más hermosos.
Aunque menores en estatura y poder que los semidioses valar, los elfos comparten la naturaleza de esos poderes en mayor medida que los Segundos Nacidos.
Se dice que los elfos andan siempre envueltos en una luz que es commo el resplandor de la Luna que acaba de ponerse en los límites de la Tierra. Su cabello es como oro hilado, plata tejida o azabache pulimentado.
El sonido de su voz es variado, hermoso y sutil como el del agua. de todas las artes que practican las que más dominan son la oratoria, el canto y la poesía.
Los elfos fueron el primer pueblo de la Tierra en hablar mediante la voz, y ninguna criatura terrena cantó antes que ellos.
Con justicia se llamaban quendi, "los hablantes", pues ello fueron los maestros de las palabras.

Algunos fueron capturados, en esos primitivos días, por los oscuros cazadores de Melkor, y, por las lentas artes de la tortura, transformados y corrompidos. Así crió Melkor la raza de los Orcos.

Luego llegó el Vala Oromë, quien casi por accidente se topó con ellos en uno de sus acostumbrados viajes por la Tierra Media. Enterados los Valar del despertar de los Quendi, tan largamente esperado, convinieron (a pesar de los reparos de Ulmo) traerlos a Valinor, pues deseaban su compañía. Así, Oromë volvió a Cuiviénen y los instó a acudir al llamado de los Valar. Al principio, los Elfos se negaron, pues temían a los Valar (hacía poco había ocurrido la cataclísmica Batalla de los Poderes, en la que se destruyó Utumno), pero, tras enviar de embajadores a Ingwë, Finwë y Elwë, se convencieron. Unos pocos se negaron a emprender el viaje al Oeste, y estos fueron los Avari ("renuentes"). Los que emprendieron el Gran Viaje fueron llamados por Oromë Eldar ("el pueblo de las estrellas", nombre originalmente aplicado a todos los Elfos).

En el largo camino, el primer grupo (el más reducido) era conducido por Ingwë. Eran los Vanyar (los hermosos elfos). Llegaron los primeros a Valinor, y se sientan junto a los Valar. El segundo grupo, conducido por Finwë, eran los Noldor, amados de Aulë. Amaban la sabiduría y el conocimiento. Eran graves, más inclinados a la piedad que a la risa. El tercer grupo (el más numeroso) era el que iba más atrás. Por eso se los llamó Teleri ("los rezagados"). Eran conducidos por Elwë y su hermano Olwë.

Al llegar cerca del Anduin y ante las Montañas Nubladas, algunos de los Teleri decidieron quedarse en los grandes valles y bosques. Fueron los Nandor, regidos por Lenwë. Los demás cruzaron las montañas y Eriador hasta llegar a Beleriand. Mucho después, algunos Nandor llegarían también a Beleriand, guiados por Denethor, hijo de Lenwë. Habitarían en Ossiriand. Estos fueron los Laiquendi, los Elfos Verdes.

Pero mientras los Vanyar y los Noldor fueron llevados a Aman sobre Tol Eressëa, la mayoría de los Teleri permanecieron en la Tierra Media. Algunos por buscar a su señor Elwë (quien se había perdido en Nan Elmoth cautivado por Melian) y otros (los Falathrim, los elfos de las costas, con Círdan al mando), convencidos por el Maia Ossë. El resto de Teleri se embarcó al Oeste conducidos por Olwë y finalmente vivieron en Alqualondë, mientras que los Noldor viveron en Tirion. Todos los Elfos que llegaron al Reino Bendecido fueron llamados Calaquendi ("Elfos de la luz"), Amanyar ("los de Aman") y Tareldar ("Altos Elfos"); mientras que los que permanecieron en la Tierra Media fueron los Moriquendi ("Elfos de la oscuridad") o Umanyar ("los que no son de Aman").

Durante varias edades vivieron en bienaventuranza en el reino de los Valar, hasta que, tras el desencadenamiento de Melkor, ocurrieron disensiones entre los Noldor que, junto con el asesinato de Finwë y el robo de los Silmarils, culminó con la rebelión de los Noldor, encabezada por Fëanor, hijo de Finwë.

Fue así que la mayoría de los Noldor abandonaron Aman y regresaron a la Tierra Media en pos de Morgoth y las joyas, tras robarles las naves a los Teleri de Alqualondë y matar a gran parte de ellos. Un resto de Noldor permaneció en Tirion al mando de Finarfin, hijo de Finwë, junto con los Vanyar y el resto de Teleri.

En la Tierra Media los Noldor convivieron con los Sindar (los Teleri que se quedaron en Beleriand, gobernados por Thingol [Elwë] y Melian) y padecieron mucho en sus guerras contra el oscuro poder de Morgoth. Dos matanzas más de Elfos por Elfos ocurrieron en el transcurso de estas guerras: en el Reino de Doriath y en las Desembocaduras del Río Sirion. Finalmente, todos los reinos élficos cayeron uno tras otro y los Elfos, junto con los Edain, los Hombres aliados suyos, se vieron en la necesidad más extrema. Así se cumplía la Maldición de Mandos, proferida por este Vala tras la rebelión noldorin. Finalmente, Eärendil el Medio Elfo, casado con Elwing (ambos frutos de las dos uniones de Hombres y Elfos ocurridas hasta entonces), navegó al Extremo Occidente en busca de la ayuda de los Valar. Esta llegó, y tras la Guerra de la Cólera Morgoth fue vencido y expulsado del mundo y la Primera Edad del Sol llegó a su fin. A los Noldor se les permitió regresar a Valinor y muchos lo hicieron. Pero algunos (entre ellos Celeborn de Doriath, su esposa Galadriel, descendiente de Finwë, Círdan el constructor de barcos, y Gil-Galad, último rey noldorin) decidieron permanecer en la Tierra Media. A ellos también les alcanzó la Profecía de Mandos, pues de estos Elfos se dijo que conocerían la larga derrota y se volverían como sombras de arrepentimiento antes que dominara la raza más joven. Así, permanecieron durante largas edades en la Tierra Media, cada vez más alejados del mundo y de la creciente humanidad, reinando algunos de ellos lejos del mar en bosques y montañas sobre gentes que eran casi todas Elfos Silvanos.

Durante la Segunda Edad, los Noldor fueron engañados por Sauron, siervo de Morgoth, y forjaron los Anillos de Poder, regidos por el Anillo Único de Sauron. Tras darse cuenta del engaño, hubo guerra entre Sauron y los Elfos en Eregion. Un resto de Noldor se refugiaron en Imladris con Elrond, hijo de Eärendil. Gil-Galad y Círdan permanecieron en Lindon y los Puertos Grises, gobernando a otra porción de Elfos. En todo otro lugar Sauron extendió su oscuro dominio. Esos fueron los Años Oscuros en la Tierra Media. Finalmente, con la llegada de los Dúnedain de Númenor se estableció la Última Alianza de Elfos y Hombres, y lograron derrotar a Sauron, quien, tras la pérdida del Anillo Único, desapareció de las tierras del Oeste.


Durante la Tercera Edad, los Elfos de la Tierra Media fueron menguando cada vez más, mientras los Hombres se multiplicaban en todas partes. Gracias al poder de los Tres Anillos élficos (poder que permanecía debido a que el Anillo Regente no había sido destruido), pudiero
n preservar sus ambientes (Rivendel y Lothlórien) del deterioro del tiempo, y mantenerlos como imágenes inmutables del pasado esplendor. Pero los Elfos vivían de recuerdos y no intentaron nada nuevo. Al final de esa edad, cuando en la Guerra del Anillo Sauron fue definitivamente vencido al destruirse su Anillo, los Señores Elfos (como Elrond, Glorfindel, Celeborn y Galadriel) intervinieron relativamente poco, limitándose a aconsejar, curar y dar algunos regalos y dones.

Tras la destrucción del Único, los Tres Anillos perdieron su poder. Los lugares mantenidos por ellos se deterioraron rápidamente y el mundo se volvió viejo y gris para los Primeros Nacidos. Así, poco después de la Guerra, gran parte de los Noldor (y posiblemente de Silvanos de Lórien y el Bosque Negro) se embarcaron en los Puertos Grises rumbo al Reino Bendecido, lejos de los círculos del mundo, para no regresar jamás.

Hay unos pocos Eldar que tal parece que permanecieron indefinidamente en la Tierra Media, o al menos no se nos dice cuándo fue que la abandonaron por última vez: entre ellos, Celeborn, Thranduil, rey de los Elfos del Bosque Negro, y Círdan, señor de los Puertos Grises. Además están los hijos de Elrond: Elladan y Elrohir, y también una significativa porción de Elfos Silvanos. Y no debemos olvidar a los Elfos salvajes, los antiguos Avari, que, aunque ninguna historia los menciona, posiblemente siguieron morando en las extensas regiones a lo largo y ancho de la Tierra Media.


Así, durante la Cuarta Edad y el Dominio de los Hombres posiblemente hayan habido encuentros furtivos entre los Hombres y esta antigua raza, convertidos ya en un pueblo rústico,

amante de los bosques, la luna y las estrellas. Algo de esto nos lo adelanta el autor de El Señor de los Anillos cuando narra que Frodo, al contemplar a Galadriel poco antes de la despedida en Lórien, la ve "ya como los hombres de tiempos ulteriores vieron alguna vez a los Elfos: presentes y sin embargo remotos; una visión de aquello que la corriente incesante del tiempo había dejado atras".

Información sacada de http://hijadeladiosa.blogspot.com/ .

domingo, 14 de septiembre de 2008

Los elfos de Tolkien I

LOS ELFOS EN EL MUNDO DE TOLKIEN

ELFOS DE LA LUZ








La leyenda del Gran Viaje cuenta que la mayoría de los vanyar, noldor y teleri alcanzaron las costas de las Tierras Imperecederas en la época de los Árboles de los valar. Una vez allí habitaron Eldamar y fueron instruídos por los Poderes de Arda, los valar y su pueblo, los maiar.Los elfos se hicieron más sabios y más nobles, y aprendieron muchas cosas: a elaborar joyas, a trabajar los metales preciosos y a construir ciudades majestuosas, así como las artes de la música y el lenguaje.Se les llamó Elfos de la Luz porque brillaban tanto en cuerpo como en espíritu y, de todos los pueblos del interior de los Círculos del Mundo, eran los más hermosos.






ELFOS DE LOS BOSQUES


En la mayoría de las zonas boscosas situadas al este de las Montañas Nubladas que no habían quedado arrasadas como consecuencia de las fechorías de Morgoth y Sauron, vivía lo que quedaba de los Avari, el pueblo que se había negado a emprender el Gran Viaje hacia occidente. Ese pueblo, cuyos componentes eran los elfos de los bosques o elfos silvanos, estaba muy mermado desde que haía crecido el poder de Morgoth en el este.Para sobrevivir hubieron de aprender a moverse en los bosques, ocultándose de sus enemigos.No constituían un pueblo poderoso, como sus parientes los eldar, pero eran superiores a los hombres y a todas las razas que los sucedieron.Aunque las historias de Arda dicen poco acerca del destino de los elfos silvanos, y se ocupan fundamentalmente de los eldar, muchos relatos hablan de los dos reinos de elfos menores.En la Segunda Edad del Sol, el señor sindar Thranduil abandonó Lindon, atravesó las Montañas Nubladas y descubrió muchos elfos en el Gran Bosque Verde (que luego se llamó Bosque Negro).Allí, Thranduil fue coronado rey de estos elfos. De modo similar, los elfos de los bosques de Lothlórien convirtieron en reyes del Bosque de Oro a Galadriel, la noble noldor y a Celeborn, el señor sindar.









ELFOS DEL ESTE



En la época en que se volvieron a encender las estrellas, todos los elfos vivían en el este de la Tierra Media, bajo la sombra de las Orocarni, las Montañas del Este, y a orillas del gran mar interior de Helcar.Pero luego, el Señor de los Bosques, el cazador Oromë de raza valarian, se presentó ante ellos con un llamamiento para que abandonaran aquella tierra de aguas cristalinas iluminadas por las estrellas y se trasladaran a un territorio situado más allá de las montañass y al otro lado del gran mar, donde encontrarían la luz eterna y una gran felicidad.Muchos escucharon el llamamiento, se trasladaron a occidente y pasaron a ser llamados elfos del oeste, pueblo del Gran Viaje y eldar.Los que se quedaron fueron denominados elfos del este o Avari ("los renuentes"), que temían el Gran Viaje.Posteriormente fueron llamados también elfos silvanos o elfos de los bosques. Tenían predilección por la luz de las estrellas y por el sonido de las aguas de Cuiviénen, y aunque en las sombras del bosque podían ocultarse muchas maldades, sentían por los kelvar y los olvar un cariño que les impedía abandonarlos a cambo de la seguridad de la luz.Así pues, se quedaron y su número fue disminuyendo, o al menos, eso parecía a ojos de los hombres que llegaron después, pues raras veces veían a estos elfos, y el poder que pudieran tener permanecía intimamente ligado al crecimiento de las cosas. Se mantenían ocultos porque, mientras el poder de Melkor siguiera en vigente, la única posibilidad que tenían era vivir en secreto.eborn, el señor sindar.


ELFOS DEL MAR


De todos los elfos, los del tercer linaje, los Teleri, eran los que más amaban los mares de Ulmo, el Señor del Océano, y los que vivieron por más tiempo en las costas de Belegaer, el mar de Occidente. Eran asimismo los más versados en temas marítimos, por lo cual recibieron el nombre de elfos del mar. Ossë, el maia de las aguas turbulentas, les enseñó a construir barcos y fueron los primeros en surcar las aguas.La esposa de Ossë era Uinen, Señora de la Calma, y ambos iniciaron a los elfos del mar en los secretos de la vida marina, tanto de los peces como de las plantas, las grutas y los tesoros de bellísimas piedras y perlas.Así, los elfos del mar navegaron en los navíos más hermosos, cuya forma y color reproducían los de los grandes cisnes de Ulmo, que otrora los condujeran a las costas de Eldamar. Y en las Tierras Imperecederas surcan las aguas y cantan con voces que recuerrdan el susurro del mar, pues conocen su lenguaje, que es demasiado sutil como para ser comprendidoni siquiera por las más sabias razas de los hombres de la Tierra.





ELFOS DEL OESTE








En la época del despertar de los elfos partió de occidente un gran mensajero, el Valar Oromë, que ofreció a los elfos una tierra de luz eterna. Algunos decidieron emprender el viaje hacia poninete y fueron llamados elfos del oeste o Eldar.Los que prefirieron quedarse fueron los denominados elfos del este o Avari.











ELFOS GRISES


De todos los úmanyar, los elfos del Gran Viaje que no llegaraon a ver la luz de los Árboles, los más poderosos eran los Sindar o elfos grises.Este pueblo estaba gobernado por un elfo que sí había visto la luz, y estaba protegido por una doncella de los Poderes que crearon los Árboles. Era Elwë Singollo, que en la lengua d esus súbditos se llamaba Elu Thingol o Mantogrís.Thingol era el más alto de los elfos y tenía el cabello plateado. Su esposa eran Melian la Maia, y mucho tiempo antes de la salida del Sol ambos fundaron un reino en el bosque de Doriath y construyeron una gran ciudad llamada Menegroth.Mientras Melian fue su reina y Thingol vivió los sindar fueron un pueblo próspero y feliz, pero cuando Thingol perdió la vida en la guerra de las Joyas y su reina partió, el hechizo se rompió.



ELFOS OSCUROS



Los llamados elfos oscuros eran aquellos que no contemplaron jamás la ennoblecedora luz de los Árboles de los Valar.Se trataba de los avari, los elfos silvanos del este, del Bosque Negro y de Lothlórien, y de los eldar que no llegaron a terminar el Gran Viaje a las Tierras Imperecederas: los nandor, los laiquendi ("elfos verdes"), los falathrim y los sindar ("elfos grises"); y habitaron Beleriand hasta el fin de la Primera Edad del Sol, época en la que todos los reinos élficos de esa zona se perdieron en el mar.Los elfos oscuros, o moriquendi, eran considerados un pueblo muy inferior a los altos elfos de Eldamar , es decir, los vanyar, noldor y teleri. Sin embargo, a juicio de los hombres, estos elfos eran seres mágicos y superiores.También eran más sabios, más fuertes y más hermosos que los hombres, y en sus ojos brillaba siempre la luz de las estrellas.Fueron estos elfos los que en los primeros Años del Sol enseñaron a hablar a los hombres, entre muchas otras artes y oficios.Se dice que tanto los nandor como los laiquendi adquirieron una capacidad para adaptarse a los bosques muy superior a la de cualquier otra criatura viviente.Los falthrim fueron los primeros constructores de barcos de la Tierra Media, y los mejores marineros.Los sindar, que estaban gobernados por un rey eldar y una reina maia, fundaron el más hermoso reino de la Tierra Media.En la Segunda Edad del Sol, después del hundimiento de Beleriand, los altos elfos de la Tierra Media crearon nuevos reinos élficos a los que llegaron numerosos elfos silvanos procedentes del este y del norte.De estos nuevos reinos, los de Lindon, Rivendel, el Bosque Negro y Lothlórien, sobrevivieron hasta la Cuarta Edad, pero según relata "El Libro Rojo de la Frontera Oeste", los altos elfos cindujeron entonces los navíos blancos de los elfos a las Tierras Imperecederas.Y, si bien en la Tierra Media hubo elfos oscuros durante largo tiempo, todos sus reinos se desintegraron y se convirtieron en un pueblo errante de poder cada vez menor.



ELFOS PROFUNDOS



De todos los elfos, los que más aparecen en las canciones de los hombres son los Noldor, quienes reciben el nombre de elfos profundos por el gran conocimiento de la artesanía que les transmitió Aulë, el herrero valar, hacedor de las montañas en las Tierras Imperecederas.En Eldamar, estos elfos se complacían realizando construcciones con piedra que extraín de profunda excavaciones. Ellos fueron los primeros en tallar gemas élficas.Los elfos profundos eran bien conocidos por los hombres, pues fueron los únicos calaquendi que regresaron a la Tierra Media después de la llegada de aquellos, y llevaron a cabo grandes acciones, tanto para bien como para mal.Fueron, asimismo, los creadores de las Grandes Joyas, los Silmarils, y los forjadores de los Anillos de Poder.


ELFOS SILVANOS



En las edades que siguieron a la aparición del Sol y la luna, una gran parte de los afables elfos de los bosques se fueron trasladando hacia occidente.Descendían de los avari, los elfos que en la epoca de la luz de las estrellas desoyeron el llamamiento de los valar y no emprendieron el Gran Viaje.En las Edades del Sol fueron llamados elfos silvanos, pues la mayoría vivían en bosquesy eran un pueblo tribal que no construyó ciudades ni tuvo reyes.No obstante, en los años que siguieron a la Primera Edad del Sol, los altos elfos noldorin y sindarin se hallaban muy mermadosy adoptaron elfos silvanos como súbditos para engrosar sus reinos.De este modo, los elfos silvanos, aprendieron mucho de la lengua y la cultura de los altos elfos, así como numerosas artes procedentes de las Tierras Imperecederas.Durante un tiempo y bajo este dominio, fueron un pueblo fuerte y próspero.Los más poderosos y hermosos eran los gobernados por Celebron y Galadriel, en el Bsoque de Oro de Lothlórien, pues Celeborn, que estaba emparentado con Thingol, era uno de los más destacados señores de los sindar, y Galadriel era hija del rey supremo de los noldor, que se habían quedado en las Tierras Imperecederas y, por lo tanto, la más noble de los elfos de la Tierra Media.Celebron y Galadriel hacían frente a los poderes malignos en el Bosque de Oro, y así los elfos silvanos conservaron la prosperidad, pese a todas las vicisitudes de la Tercera Edad, ya que fueron atacados en tres ocasiones.Eran también llamados Galadrim, "genes de los árboles", y hasta que la reina Galadriel no partió finalmente alas Tierras Imperecederas, no empezó a apagarse la luz y la gloria del Bosque de Oro.Se dice asimismo que el Gran Bosque Verde(que luego se llamó Bosque Negro) durante la Segunda, Terrcera y Cuarta Edad del Sol albergó también el reino del bosque gobernado por el señor sindar Thranduil. La ciudad oculta de los elfos silvanos de Thranduil era hermosa y mágica, pues constituía una reproducción a pequeña escala del antiguo reino sindar de Meregoth, en su tiempo la más hermosa ciudad de la Tierra Media.Una parte de su belleza habría perdurado y soportado las invasiones de la Tercera Edad, incluída la batalla bajo los árboles de la Guerra del Anillo.Se dice que en la Cuarta Edad el hijo del rey condujo a una parte de los elfos silvanos de este reino a los bosques de Ithilien, en Gondor.El príncipe se llamaba Legolas y llegó a ser señor de los elfos de Ithilien.Este pueblo prosperó también durante un tiempo, pues Legolas era el elfo que había cobrado fama en la Guerra del Anillo y había luchado en las batallas de Cuernavilla, Pelargir y los Campos de Pelennor.Pero aunque Legolas gobernó el nuevo reino durante muchos años de la Cuarta Edad, al cabo de un tiempo, junto con su gran amigo , Gimli el Enano, condujo un navío élfico a las Tierras Imperecederas.


ELFOS VERDES



Los elfos verdes vivieron en la última Edad de la Luz de las Estrellass y la Primera Edad del Sol en Ossiriand, región del reino perdido de Beleriand. En alto élfico eran llamados Laiquendi, y vestían prendas de color verde para pasar inadvertido a los ojos de sus enemigos en el bosque. No eran un pueblo notable ni poderoso, pero gracias a su conocimiento de la tierra lograron sobrevivir, mientras que los poderosísimos eldar sucumbieron ante Melkor y sus siervos.En su versión literaria moderna, basada en gran parte en los elfos de Tolkien, son longevos (pueden vivir milenios) y tienen poderes mágicos, que usan para proteger la naturaleza. Se cuenta que la raza élfica ha precedido a la Humanidad en un gran número de milenios. Viven en sociedades análogas a las humanas, con reyes a quienes están sometidos. Aman el juego, la danza y el canto. A menudo pasan la noche entera en rondas infatigables que sólo interrumpe el canto del gallo, pues temen la luz del día y la mirada de los humanos. El que, de noche, en una llanura solitaria, se deja fascinar por la belleza de sus hijas y acepta entrar en su ronda, está perdido. Pero lo más frecuente es que sus danzas no tengan testigos; por la mañana se nota solamente en la hierba húmeda el rastro de sus pasos.En alta fantasía, generalmente los elfos no son hostiles a los humanos, ya que los consideran inferiores y de poca importancia. A menudo desprecian a la especie humana como inferior y bárbara, del mismo modo que algunos miran a los animales de compañía y otros animales. También hay elfos oscuros, svartalfer en la mitología nórdica, los cuales son retorcidos y malignos. Los elfos son enemigos de los orcos y goblins, y suelen estar permanentemente peleados con los enanos.




Informacion e imagenes sacadas del blog HIJA DE LA LUNA