jueves, 29 de enero de 2009

Hobbit


Los hobbits son una raza de seres antropomorfos que pertenece al legendarium del escritor británico J. R. R. Tolkien. Su historia se narra principalmente en la novela El Señor de los Anillos, especialmente en el prólogo, que está dedicado a ellos y a la tierra donde vivían, la Comarca. No obstante, su primera aparición fue en El hobbit y también son nombrados en El Silmarillion.
Están emparentados con los
hombres y se caracterizan por su baja estatura, la abundante vellosidad que les crece en el empeine de los pies, las orejas algo puntiagudas y una figura normalmente rolliza. Antes de llegar a la Comarca a mediados de la Tercera Edad del Sol, los hobbits vivían en los valles del río Anduin y se dividían en tres ramas: Albos, Fuertes y Pelosos. Enamorados de su nueva tierra, dieron cada vez menos importancia a los asuntos del exterior y vivieron en paz hasta que durante la Guerra del Anillo el mago Saruman invadió la Comarca. La principal influencia que J. R. R. Tolkien tomó a la hora de crear la raza hobbit fue el libro infantil de E.A. Wyke-Smith, El maravilloso país de los snergs, donde aparecen unas criaturas similares a ellos llamadas snergs. No obstante y aunque en un principio el autor no tenía intención de desarrollar más la idea de los hobbits, el éxito que supuso El hobbit hizo que su editor Stanley Unwin le pidiera una continuación y él comenzara a escribir El Señor de los Anillos, a raíz de cuya composición fue surgiendo la

Los hobbits están emparentados con los hombres, de tal forma que tienen un origen común y podrían ser considerados como una rama pigmea de esta raza.
Es en verdad evidente que a pesar de un alejamiento posterior, los hobbits son parientes nuestros: están mas cerca de nosotros que de los elfos y aún que los mismos Enanos. Antiguamente hablaban las lenguas de los hombres, adaptadas a su propia modalidad, y tenían casi las mismas preferencias y aversiones que los hombres. Más ahora es imposible descubrir en que consiste nuestra relación con ellos. El origen de los hobbits viene desde muy atrás, de los Días Antiguos, ya perdidos y olvidados.
Prólogo de El Señor de los Anillos, J. R. R. Tolkien.
La principal característica física que distingue a los hobbits es su baja estatura, situándose ésta entre los sesenta y cientoveinte
centímetros. A causa su talla cercana al metro, aproximadamente la mitad de la estatura de los númenóreanos, son llamados también por ellos y por los hombres de Gondor Medianos (Halfling en el original inglés) o Periannath en sindarin. Otras características físicas peculiares que los distinguen son la abundante vellosidad que les crece en el empeine de los pies, la carencia de barba, el pelo rizado y generalmente de color castaño, y las orejas algo puntiagudas, sin llegar a ser como las de los elfos.
Suelen tener también una figura rolliza, con la cara redonda y barriga, a causa de su afición a la comida, la bebida y una vida más bien sedentaria. Su
alimentación se basa en seis comidas diarias de cantidades abundantes. Les gusta especialmente la cerveza y fumar en pipa, un arte que, según el legendarium de Tolkien, ellos mismos crearon y transmitieron más tarde a los hombres de la Tierra Media.
Los hobbits no necesitan usar
zapatos, pues sus fuertes pies tienen una suela de piel natural que les protege. Son hábiles con las manos y se dedicaban especialmente a la agricultura, debido a la abundancia y fertilidad de la Comarca. Antes de habitar dichas tierras, los hobbits solían hablar las lenguas que usaban los hombres con los que habían entrado en contacto en algún momento. Sin embargo, tras iniciar su viaje por Eriador, adoptaron la Lengua Común, aprendida de los dúnedain, aunque conservaron palabras de una lengua anterior que era muy parecida al rohírrico.
Suelen vivir en agujeros que construyen en el suelo y que equipan como cualquier casa normal. Dependiendo de la riqueza de la familia, la casa puede tener una, varias o ninguna ventana, siendo éstas siempre redondas, al igual que la puerta. Los hobbits más ricos construyen versiones más lujosas de estos agujeros, llamadas
smials, que eran como túneles ramificados. Entre los más importantes están Bolsón Cerrado (en Hobbiton) y Casa Brandi (en Gamoburgo). No obstante, los hobbits también construían casas sobre el nivel del suelo, aunque eran poco usadas y generalmente servían como cobertizos.
Los hobbits se caracterizan además por su naturaleza amigable y pacífica, y detestan las guerras. No suelen usar las armas para sus utilidades normales, ya que las consideran más como adornos para sus casas o simplemente como objetos inservibles, de los cuales suelen acumular muchos, no solo armas, debido a la cantidad de regalos que se hacen entre ellos. En
Cavada Grande había un museo dedicado especialmente a estos objetos, llamado el Hogar de los Mathoms.

Distintas ramas

Cuando los hobbits vivían en los valles del Anduin, ya había tres ramas conviviendo, cada una con distintas características:
Albos: eran el grupo menos numeroso y se caracterizaban por tener la piel y los cabellos claros, por su mayor altura y por su delgadez. Les gustaban mucho los árboles y los bosques, lo que hacía que prefirieran la caza a la agricultura y que se llevaran bien con los Elfos. Eran hábiles con el lenguaje y se les daba bien el canto. A finales de la Tercera Edad del Sol, familias como los
Tuk, los Brandigamo y los Bolger, tenían sangre alba.
Pelosos: eran el grupo más numeroso y se caracterizaban por tener la piel más oscura y un cuerpo más pequeño y delgado. Les gustaban las tierras altas y las colinas, por lo que siempre vivieron en cuevas y túneles, siendo buenos amigos de los
Enanos.
Fuertes: se caracterizaban por ser, como su nombre indica, los más fuertes y de constitución corporal más sólida. Tenían los pies y las manos más grandes y eran los únicos que tenían algún rastro de barba, aunque no solía pasar de un poco de pelo en la barbilla. Les gustaban las llanuras y las orillas de los ríos.
Las tres ramas se separaron cuando entraron en Eriador y más tarde acabaron por reunirse de nuevo en la Comarca, mezclándose y haciendo menos visibles éstas diferencias, aunque todavía se podían apreciar en algunos de ellos a finales de la Tercera Edad.

Etimología
El nombre que los hobbits se dan a sí mismos en
oestron, la Lengua Común de la Tierra Media, es kuduk, una contracción de la forma más antigua kud-dukan, que significa «moradores de agujeros» y que se conserva en rohírrico, la lengua de Rohan que Tolkien representó mediante el anglosajón y con la que los hobbits entraron en contacto en tiempos pasados.La Lengua Común está representada mediante el inglés moderno y por eso se usa el término hobbit, una posible forma desgastada de la palabra anglosajona holbytla, que también significa «morador de agujeros».

Historia
El origen de los hobbits se encuentra en los
Días Antiguos. Sin embargo, se sabe muy poco de su historia hasta la Tercera Edad del Sol, salvo que Albos, Fuertes y Pelosos convivieron juntos en los Valles del Anduin y allí entraron en contacto con los Éothéod, los antepasados de los Rohirrim, adoptando de ellos algunas costumbres y su lengua. En el año 1050 TE, el aumento en el número de Hombres del Este, que estaban preparando su ataque contra Gondor, y la aparición de una sombra en el Gran Bosque Verde, que no era otra cosa que Sauron, precipitaron la marcha de los Hobbits hacia Eriador, para lo cual atravesaron las Montañas Nubladas y allí las distintas ramas se separaron.
Los Pelosos fueron los primeros en llegar a Eriador, estableciéndose en las tierras cercanas a
Amon Sûl, la Cima de los Vientos. Cien años después lo harían los Albos, de los cuales muchos acabaron mezclándose con los Pelosos y otros llegaron al pueblo de Bree años más tarde. Los Fuertes, que habían vivido muchos años a orillas del río Anduin, llegaron a El Ángulo y algunos siguieron hasta las Tierras Brunas, aunque más tarde regresaron con los demás. Sin embargo, un pequeño grupo de Fuertes se quedó en los Campos Gladios y dos de sus descendientes tendrían una notable importancia en acontecimientos posteriores de la historia de la Tierra Media, Déagol y su primo Sméagol (más tarde conocido como Gollum), que descubrieron el Anillo Único en las profundidades del Anduin.






En el año 1601 T.E., los hermanos albos Marcho y Blanco, que habitaban en Bree, obtuvieron del rey Argeleb II de Arthedain el permiso oficial para que los Hobbits colonizaran unas tierras despobladas situadas en el centro de Eriador y que hasta entonces se usaban como cotos de caza para el rey. Argeleb II puso tres condiciones a esta concesión: que reconocieran la majestad del rey, que ayudaran a los mensajeros y que mantuvieran en buen estado los puentes y caminos de sus nuevas tierras, a las que bautizaron con el nombre la Comarca.
En el año 1630 T.E., los Fuertes se trasladaron a la Comarca y se establecieron en su mayoría en la Cuaderna del Sur y en la del Este. Reunidos de nuevo, los Hobbits se enamoraron de su nueva tierra y dieron cada vez menos importancia a los asuntos de fuera de sus fronteras, saliendo escasamente de ellas. Tras la caída de Arthedain, los jefes de las distintas familias hobbit eligieron a un gobernante, al que llamaron
Thain, como representante del rey hasta que éste regresara.
Los hobbits vivieron en paz durante más de un milenio, protegidos por los
Dúnedain del Norte. Sin embargo, durante la Guerra del Anillo, acontecida a finales de la Tercera Edad, el mago Saruman invadió la Comarca e inició su industrialización, llevando a una miseria general a los Hobbits y destruyendo su tierra. Poco después, Frodo Bolsón, Samsagaz Gamyi, Meriadoc Brandigamo y Peregrin Tuk condujeron a la batalla a una tropa de Hobbits y lograron liberar la Comarca con la victoria en la llamada Batalla de Delagua, restaurando de nuevo la paz. Los Hobbits arreglaron todos los daños de la Comarca y el año 3020 T.E. fue el más próspero para ellos.

Hobbits destacados


Bilbo Bolsón: Portador del Anillo y protagonista de El hobbit, novela en la que Bilbo se embarca en una aventura junto al mago Gandalf y a una compañía de doce enanos encabezados por Thorin Escudo de Roble. En ella encuentra el Anillo Único del Señor Oscuro Sauron, entorno a cuya destrucción se desarrolla El Señor de los Anillos.
Frodo Bolsón: Portador del Anillo y protagonista de El Señor de los Anillos. Sobrino de Bilbo, éste le deja el Anillo en herencia y acabaría siendo el encargado de su destrucción tras la celebración del Concilio de Elrond.
Samsagaz "Sam" Gamyi: jardinero y amigo de Frodo, uno de los nueve miembros de la Compañía del Anillo y el único que llegó junto al Portador al monte Orodruin para destruir el Anillo. Después de la Guerra del Anillo fue reelegido alcalde de la Comarca siete veces.
Meriadoc "Merry" Brandigamo: amigo de Frodo y uno de los nueve miembros de la Compañía del Anillo. Separado del resto del grupo junto a su fiel amigo Pippin, combate en la Guerra del Anillo y posteriormente es nombrado Señor de Los Gamos.
Peregrin "Pippin" Tuk: amigo de Frodo y uno de los nueve miembros de la Compañía del Anillo. Separado del resto del grupo junto a su fiel amigo Merry, combate en la Guerra del Anillo y posteriormente es nombrado Thain de la Comarca.
Sméagol/Gollum: es un antiguo hobbit corrompido por el Anillo Único, que guía a Frodo y a Sam hasta Mordor.
Marcho y Blanco: dos hermanos Albos, fundadores de la Comarca.
Tobold Corneta: descubridor y agricultor original de la hierba para pipa en la Tierra Media.
Bandobras Tuk: dirigente de los hobbits en una de las dos únicas batallas libradas en la Comarca, la Batalla de los Campos Verdes.


El libro

El hobbit es una novela del filólogo y escritor británico John Ronald Reuel Tolkien. Escrita entre finales de los años 20 y principios de los 30 con el objetivo de divertir a sus hijos pequeños,[1] esta obra de fantasía publicada el 21 de septiembre de 1937, fue la primera que exploraba el universo mitológico creado por Tolkien y que más tarde se encargarían de definir El Señor de los Anillos y El Silmarillion.
La obra narra la historia del
hobbit Bilbo Bolsón, que junto con el mago Gandalf y un grupo de enanos, vivirá una aventura en busca de un tesoro custodiado por un dragón.
Debido al éxito y buena crítica que tuvo la novela, los editores pidieron a Tolkien una continuación. Bautizada como El Señor de los Anillos, su cambio a un tono alejado del infantil provocó que El hobbit tuviera que ser modificado ligeramente para que ambas historias coincidieran mejor. Además, la novela ha sido adaptada a la
radio y se ha hecho una película sobre ella para televisión y otra que se encuentra en desarrollo para el cine. También se han creado varios videojuegos.



El reino enano de Erebor fue fundado en el año 1999 de la Tercera Edad del Sol por el rey Thráin I, quien acababa de huir con parte de su pueblo de Khazad-dûm, también llamada Moria, tras la aparición de un balrog. Siete siglos después, el dragón Smaug llegó a Erebor y, tras expulsar a los enanos, se apoderó del tesoro que éstos habían acumulado.
En 2463 T.E. algunos hobbits de la rama de los
Fuertes vivían en los Campos Gladios, donde milenios atrás el rey Isildur de Arnor fue asesinado por los orcos y el Anillo Único del Señor Oscuro Sauron se hundió en el río Anduin. Sméagol y su primo Déagol se encontraban pescando en el río cuando éste último encontró el Anillo. Su poder despertó la codicia de Sméagol, que asesinó a su primo para arrebatárselo y, al ser desterrado por su pueblo, vagó hasta llegar a las Montañas Nubladas. Allí el poder del Anillo le corrompió, alargando su vida más allá de lo natural y convirtiéndole en una criatura que pasó a ser conocida como Gollum.
Cien años antes de los hechos narrados en la novela, el por entonces rey de los enanos,
Thráin II, decidió regresar a Erebor. No obstante, fue apresado durante el viaje por los siervos de Sauron y le llevaron a la fortaleza de Dol Guldur, donde le arrebataron el último de los siete Anillos de los Enanos. Pocos años después el mago Gandalf entró en Dol Guldur y descubrió que Sauron había recuperado sus fuerzas de nuevo y que estaba reuniendo todos los anillos de poder. Encontró también allí a Thráin y éste le dio la llave de Erebor antes de morir. Gandalf se reunió entonces con el Concilio Blanco e intentó convencer a los miembros para que atacaran Dol Guldur, pero Saruman, líder del concilio, se opuso y comenzó a buscar por su cuenta el Anillo Único en los Campos Gladios.


La Colina de Hobbiton, donde se encuentra la casa de Bilbo Bolsón.
La historia comienza un día en el que el hobbit Bilbo Bolsón, habitante de
la Comarca, recibe la inesperada visita del mago Gandalf y de una compañía de enanos, liderada por Thorin Escudo de roble, entre los que estaban Balin, Glóin, Bifur, Bofur, Ori, Bombur, Dwalin, Dori, Nori, Óin, Kili y Fili. Los enanos necesitaban un miembro más en el grupo, un saqueador experto, para poder llevar a cabo su plan: alcanzar la Montaña Solitaria, derrotar al dragón Smaug y recuperar el Reino bajo la Montaña y su tesoro. Gandalf les había recomendado para esta misión a Bilbo y de esta forma el hobbit se ve envuelto en la aventura.
De camino a las Montañas Nubladas, la compañía entró en el
Bosque de los Trolls. Allí se encontraron con un grupo de tres trolls, de los que se libraron gracias a la astucia de Gandalf, que les distrajo hasta que llegó el amanecer y se convirtieron en piedra. En la guarida de los trolls, la compañía encontró unas espadas del antiguo reino élfico de Gondolin: Thorin cogió a Orcrist, la espada de Ecthelion, capitán de la ciudad, y Gandalf a Glamdring, la espada que pertenecía al rey Turgon, y le dio a Bilbo una daga (aunque él podía usarla como espada) a la que llamó Dardo. Poco después, llegaron a Rivendel, la tierra gobernada por el medio elfo Elrond, quien les ayudó a descifrar el mapa del tesoro de Smaug y las inscripciones de runas que tenían las espadas.
Ya en las Montañas Nubladas, una tormenta les obligó a resguardarse y fueron a parar a una caverna llena de
trasgos, que les persiguieron, haciendo que Bilbo se perdiese. Tras encontrar un misterioso anillo, el hobbit llegó a la orilla de un lago subterráneo, donde vivía una criatura llamada Gollum. Éste le desafió al juego de los acertijos y en el caso de que ganara, se comería a Bilbo, y si no, guiaría al hobbit hasta la salida. Tras perder, Gollum se negó a cumplir su promesa y fue en busca de su anillo para matar a Bilbo, pero éste había descubierto que la joya le volvía invisible cuando se la ponía y gracias a ello logró escapar y reunirse con sus compañeros. De nuevo un grupo de trasgos y huargos les persiguieron, pero gracias a que las águilas gigantes les rescataron, consiguieron huir.
Habiendo descendido ya de las montañas, la compañía llegó a la casa de
Beorn, un hombre con la capacidad de convertirse en oso. Éste les presta armas y ponis para que pudieran llegar al Bosque Negro. Una vez allí, Gandalf tuvo que dejarlos por un tiempo. Dos veces fueron apresados los enanos, una por las arañas gigantes y otra por los elfos del bosque, gobernados por el rey Thranduil, pero Bilbo, que escapó haciéndose invisible con el anillo, logró rescatarles.
La compañía llegó por fin a
Esgaroth, la Ciudad del Lago, desde donde se encaminaron hacia la Montaña Solitaria. Una vez allí, Bilbo logró entrar a la guarida de Smaug gracias al anillo y se llevó una copa. El dragón, creyendo que los hombres del lago fueron los ladrones de la copa, se dirigió a la ciudad dispuesto a destruirla, pero Bardo, príncipe de la Ciudad de Valle, logró matarle al clavarle una flecha en la única parte de su vientre que no estaba cubierta de piedras preciosas.
La muerte de Smaug provocó una batalla por la pertenencia del tesoro entre hombres, elfos y enanos, pero la llegada de un ejército de trasgos y huargos les hizo unirse contra ellos en la que se llamó la
Batalla de los Cinco Ejércitos. Cuando la batalla parecía perdida, aparecieron las águilas y Beorn, quien mató al jefe de los trasgos, Bolgo, haciendo que su ejército se dispersara y fuera destruido. A pesar de la victoria, Thorin y sus sobrinos Fili y Kili, murieron. Los distintos pueblos se repartieron el tesoro y Bilbo regresó a su casa con una pequeña parte y con el anillo.






2 comentarios:

Kaoru Himura-Takarai dijo...

Muchas gracias por la info ^^ Adoro el mundo Tolkien y me encanta el carácter intrépido y bonachón de los hobbits, son muy nobles todos.
Sigue así ^^

Anónimo dijo...

esta muy padre todo lo que cuentas aki,,, esta todo muy detallado gracias